23 de julio de 2020

Recuerdos de verano

No sé si os pasa a vosotros, pero el verano es una época que no se olvida, año tras año. No recuerdas igual el resto de las estaciones… ¿Qué hiciste la primavera del último año de Bachillerato? ¿y el otoño del primer año de carrera? Yo no me acuerdo…Del invierno sí recuerdo las Navidades y los viajes de esquí, pero no como un concepto de meses largos en los que te vienen a la mente personas, lugares, música…

Recuerdo la primera vez de adolescente que me fui a casa de un amigo en Miraflores en verano, me da la sensación de que sólo fueron dos días, pero en mi mente se quedaron como un montón más.

Los campamentos itinerantes en piragua por el Tajo con Ester, una súper experiencia que espero que mis hijos puedan tener de forma similar.

El otro día en la piscina mientras tomaba el sol (es mi mindfulness estival) me acordaba de aquél verano en el que estuve bastante en Madrid y salíamos por la noche hasta entre semana a La Vieja Estación, una terraza al lado de las vías del tren de Atocha a la que tengo mucho cariño, en esa época jugaba a cambiar el color de mis ojos con lentillas de colores, a veces grises, verdes o azules, aunque este último se notaba un montón, recuerdo ir a la óptica con las prisas,  con lo fácil que sería ahora comprar lentillas de color natural online. Me decía una prima,que ahora tienen mi edad de entonces, que ella y sus amigas lo que hacen ahora es comprar lentillas baratas online , que el mercado ha evolucionado mucho y tienes marcas reconocidas con precios asequibles, en mi mente las tengo como el súper gasto de la semana en esa época…También en la Vieja Estación recuerdo un desfile de mascotas que hicieron y yo, como no tenía, me compré un pez para llevarlo en un bolso transparente a modo de pecera…Por favor, si alguien estuvo ¡que me escriba!

El verano de selectividad creo que es uno de los más importantes porque tienes una sensación de libertad incomparable, yo lo aproveché lo mejor que pude y hace unos meses mi amiga Sara me enseñó fotos de un viaje a la playa que hicimos ese verano y ¡alucinamos!

También recordaba un verano con Marta en Tarifa, en el que desayunábamos fuerte para aguantar todo el día de playa y acabar en una fiesta en la piscina, ducharnos y salir…Todo del tirón…¡Bendita juventud!

Los veranos de la carrera, con prácticas y en Madrid para estudiar, trabajar y ¡estar sola en casa!… Me pasé todo el segundo verano trabajando en una Sociedad de Valores en la que me pagaban poquísimo y me gasté ese dinero en un viaje a Bilbao en septiembre porque tenía ganas de conocer el Guggenheim…Si no recuerdo mal ese fue el primer viaje que me pagué de forma independiente.

El caso es que me da la sensación de que en verano los recuerdos se graban con una emoción especial que hace que vuelvan a nuestra memoria cuando surge un estímulo similar; un atardecer, una comida, una canción, un cartel de carretera o un paisaje…Especialmente los veranos de la auténtica juventud, sin responsabilidades, antes de empezar a trabajar de verdad…¿Os pasa igual o se me ha ido la cabeza con el sol? Je,je…



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