26 de marzo de 2019

Las etapas de una reforma

Fotografía de Elena Bau

Llevo mucho tiempo sin escribir en el blog, lo cierto es que no me parecía tanto hasta que he entrado y he visto el último post, pero es lo que tiene estar de obra, vivir fuera de tu zona de comfort, tener tu propia empresa y, además, irte de vacaciones…Ha sido too much en el último mes pero ¡por fin! ya estamos en nuestra nueva casa 🙂 y me apetecía mucho compartir por aquí todo lo que he aprendido con la obra, desde proveedores, ideas, hasta formas de gestionarla.

Ahora que está, casi, terminada (faltan los típicos últimos retoques) es el momento de compartir «los momentos de una obra», lo tengo en la cabeza desde hace un mes pero quería esperar por si aparecía otra etapa justo al final..je,je

Recuerdo cuando nuestra arquitecta de interiores; Mercedes Arsuaga me dijo al poco de iniciar la obra «ahora va todo muy rápido (demoliciones), pero habrá un momento en el que te parezca que la obra se para, no es así, se avanza pero con cosas menos visibles, debes ser consciente y tener paciencia» y llegó un momento en el que sentí exactamente eso que me había dicho.

Fotografía de Elena Bau

Por eso, por si estás en una obra o vas a meterte en una próximamente, espero que te ayude mi experiencia en estos 5 meses de obra, 5 meses que yo esperaba que fueran 3 (soy muy optimista) pero que se alargaron debido a dos cosas:

  • Un cambio de proveedor de las ventanas (las ventanas son uno de los elementos que determina más el orden del resto de las cosas, por lo que retrasó todo tres semanas)
  • Navidad; como no pensaba que nos pillara navidad de por medio (mi visión optimista) ni siquiera lo pensé, pero claro, diciembre es un mes muy malo para que te pille de obra, entre el puente, los festivos y que la gente se coja vacaciones (tampoco lo había pensado), al final pierdes muchos días. Parece que siempre contamos con agosto como un mes perdido para obras, pero con diciembre pierdes dos semanas seguro, nosotros perdimos tres.
Fotografía de Elena Bau

En cuanto a las etapas, dividiría la obra en 4:

El comienzo de la obra

Todo va muy rápido y es emocionante, tirar tabiques, demoliciones, etc…Es un buen momento para adelantar trabajo e ir decidiendo cosas que te pedirán un mes después pero que, cuando te las pidan, necestarás saberlo YA. A mi me ayudó que tanto Mercedes Arsuaga como Rubén de Reformas RUAN me iban adelantando el calendario de necesidades, con lo que yo iba decidiendo azulejos, ventanas, inodoros, etc…para tenerlos claros cuando me avisaran que era el momento

A mitad de la reforma

Es el momento del que Mercedes Arsuaga me precavió. Parece que la obra se para, no hay avances semanales, pero todo sigue su calendario, temas de electricidad, tuberías, suelo…Si sabes que va a llegar es mucho más fácil no desesperar.

El final de la reforma

Habría que matizar qué es el final de la obra porque puede durar un mes o más…je,je. Pero en mi caso empecé a sentirlo cuando notaba en mí tanto un cansancio de elección como cansancio financiero. ¿Qué quiere decir?, al principio todo te ilusiona y, aunque haya algo caro, te dices «merece la pena por X o Y» pero cuando ya estás al final, has gastado mucha energía decidiendo, midiendo, pensando pros y contras, posibles usos y necesidades para lo que estás decidiendo…Y, además, también has gastado mucho dinero, como que no te aptece, ni pensar más ni gastar más…Y corres el riesgo de ir a lo fácil, tanto decorativa como económicamente.

En ese momento hay que parar y hacer el esfuerzo de discernir si lo que queda por elegir es importante o no, si es capital en la decoración o es algo que puede ser del montón…Porque sino te cargas la deco (o la obra) tan guay que estabas haciendo, porque querer terminar rápido y quiatrte del medio temas

Con la obra terminada

Ya estás en tu casa, mudada y con todo terminado a falta de algún fleco y, de nuevo, necesitas un chute de energía extra. La mudanza te deja exhausta pero empieza el apasionante mundo de la decoración de verdad, de buscarle sitio a aquellas cosas que en tu anterior casa iban de otra forma, a pensar utilidades para todas las estancias si la nueva casa es más grande que la anterior, etc…Y, de nuevo, en mi caso, debo armarme de paciencia porque, por un lado, quiero tenerlo todo ya (apliques, espejos, butacas, cómodas, librerías…) y, por otro, me gustaría esperar a que aparezca LA PIEZA que me enamore…En este caso he optado por buscar sólo aquello que realmente necesito en el día a día y para el resto ir viendo tiendas de decoración poco a poco hasta que encuentre cada cosa. Pero es importante dejar una parte del presupuesto para este momento, porque sino al final te quedas con la casa reformada y luego en decorarla tardas cinco años…

Bueno, hasta aquí mi resumen de las etapas psicológicas de una obra que me apetecía compatir (son mías, quizás vosotros tengáis más o menos etapas) pero ¡espero que os ayuden!.

La semana que viene os cuento las marcas y tiendas de papeles pintados que he descubierto en estos meses 😉




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